
Budismo, sintiencia y coherencia ética en el marco de la caminata de los monjes por la paz
Con el lema “Hoy es tu día de paz”, un grupo de monjes budistas llegó a millones de personas en todo el mundo, con su recorrido de 3.700 kilómetros en Estados Unidos. La caminata, que comenzó en octubre de 2025 y terminó en febrero de 2026, fue denominada la caminata por la paz. Ésta trascendió fronteras, religiones y discursos políticos, pero después de su efecto mediático regresamos a las bases y ponemos la mirada en lo que el budismo tiene para enseñarnos sobre la compasión por todos los seres.
Esta caminata abrió reflexiones sobre la no violencia, la coherencia ética y la forma en que los principios espirituales se traducen en la vida cotidiana y uno de los protagonistas de este épico recorrido fue Aloka, el perro que acompañó parte de la marcha. Su participación, lejos de ser un detalle anecdótico, se convirtió en una imagen representativa del mensaje implícito de la caminata: la convivencia pacífica entre seres humanos y animales dentro de una misma práctica de compasión.

Desde hoy iniciamos una serie de publicaciones sobre entrevistas con personalidades que llevan el mensaje de la no violencia y en esta ocasión, entrevistamos a Pedro Kaiten Piquero, monje budista zen en España, cuya trayectoria combina práctica espiritual, música y una reflexión constante sobre la sensibilidad hacia todos los seres sintientes.
Budismo y sintiencia
A lo largo de la entrevista, Pedro señala que, desde su perspectiva, no existe una separación conceptual entre la práctica budista y la consideración ética hacia otros seres capaces de sentir. El planteamiento es una consecuencia lógica de los principios de no violencia y compasión.
Uno de los puntos más relevantes del diálogo aparece al abordar los cambios necesarios en los sistemas de producción y consumo. que contrasta con discursos polarizados frecuentes en el debate público. En lugar de plantear el problema en términos de antagonismo, la propuesta enfatiza la transformación gradual.
Esta perspectiva resulta consistente con la filosofía budista de reducción del sufrimiento, aplicada no solo a los animales, sino también a las dinámicas humanas involucradas en los sistemas productivos.
La dificultad de mirar
La entrevista también aborda la resistencia social a confrontar ciertas realidades:
“Cuando uno no quiere ver la realidad, lo que está es pensando en sí mismo.”
La afirmación remite a un fenómeno ampliamente estudiado en psicología moral y comportamiento social: los mecanismos de evitación cognitiva frente a información que desafía hábitos o creencias consolidadas.
En este marco, la discusión sobre la sintiencia animal se sitúa no solo en el plano ético, sino también en el psicológico y cultural.
Paz, coherencia y compasión
Esta primera entrevista, de una serie que iniciamos desde hoy, permite identificar un punto de convergencia: la paz entendida no únicamente como ausencia de conflicto, sino como una práctica que atraviesa decisiones cotidianas, incluidas aquellas relacionadas con el consumo y la relación con otros seres sintientes.
Por eso, la presencia de Aloka durante el recorrido, puede interpretarse como una representación concreta de esa coherencia ética: la inclusión de los animales dentro de una práctica de compasión que no establece jerarquías de especie.

Porque la compasión, cuando se formula como principio universal, no admite exclusiones ni jerarquías de especie. Todos merecemos vivir y todos merecemos ser felices y merecen nuestra compasión y bondad, incluso aquellos que explotamos a diario.
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